Aborto… Un Homicidio con Consecuencias February 3, 2008
Posted by raultarela in Uncategorized.trackback
Hace un poco más de diez años, una señora de mi conocimiento personal, la que se encontraba en la semana dieciséis o diecisiete de su embarazo, me manifestó que se haría una prueba conocida con el nombre de amniocentesis (la cual es bastante peligrosa en ciertos sentidos), para saber si su niño nacería presentando el síndrome de Down. Si los estudios llegaran a indicar que el bebé nacería con esa condición, ella iba a realizarse un aborto. Gracias a Dios las pruebas evidenciaron que el pequeño sería completamente sano. Cuando llegó el tiempo de festejar el primer año de vida del niño, la ahora ya mamá, mostraba orgullosa a su hermoso hijito. Ante esta situación no pude evitar pensar: “que hermoso amor maternal está mostrando hacia su hijito. Claro, por que es sano, ya que si hubiese evidenciado signos de enfermedad, antes de nacer lo hubiese matado sin dudarlo siquiera”.
El derecho más importantes que poseen los seres vivientes, es sin lugar a dudas el de la vida misma. Sin embargo, la historia de la humanidad está plagada de tristes acontecimientos, los que desvirtúan en no pocas ocasiones, el respeto que se debe guardar hacia ese privilegio natural que el Creador le otorgó desde un principio a su criatura más preciada, es decir el ser humano. Incluso la Biblia, está plagada de hechos criminales, donde una persona le quita la vida a otra, por medio de distintas formas y métodos. Esta acción que aquí nos ocupa es también un hecho criminal, la cual definitivamente es un homicidio.
Nadie tiene derecho sobre la vida de los demás, e incluso ni siquiera sobre su propia vida, ya que aquel que la da, es decir Dios, es el único que la puede quitar. Además, no solo la ley espiritual condena toda acción homicida, sino que incluso las leyes humanas también lo hacen. En los Estados Unidos por ejemplo (como en otros países del mundo), no son pocas las personas que reciben diferentes tipos de condenas, por haber violado este principio básico y natural, cometiendo un homicidio.
Por medio de este escrito, queremos resaltar el drama del aborto, esta aberrante forma de homicidio, para el cual incluso, en los últimos tiempos se han levantado voces defendiéndolo. Muchos de aquellos que asumen esta posición, alzan la bandera del supuesto derecho que tiene la mujer sobre su cuerpo, olvidándose por completo el derecho que tiene a la vida de ese ser que está llegando y que desde el mismo momento de la concepción es una realidad innegable.
Otros alegan para otras situaciones de embarazo, por ejemplo frente al triste tema de las violaciones, que hacen de una mujer, ya sea niña o adulta, una futura madre sin esperarlo ni desearlo, que en ese caso hay suficiente autoridad moral y justificación para abortar. De la misma manera que decimos que un clavo no quita a otro clavo, no es menos cierto que un crimen no borra a otro crimen.
Como si todo lo mencionado hasta aquí no fuera suficiente para calificar el accionar que nos ocupa, puedo hacer mención a diferentes casos que he debido atender, donde mujeres que pasaron por la triste experiencia de un aborto voluntario, cargan a través del tiempo, con sentimientos de culpabilidad y dolor muy difíciles de vencer y mucho menos olvidar. No son pocas la veces que estas damas llegan a decir, que si pudieran regresar el tiempo hacia atrás, no volverían a cometer el mismo error. Ante esto me pregunto: ¿ por qué cometer un homicidio, que no solamente habrá de cercenar una vida, sino que también dejará en quien lo realiza, profundas y dolorosas marcas?
Desde esta humilde página como pastor, como consejero y como hombre, quiero invitar a todos, a una lucha abierta por un SI a la vida y un NO al aborto.
Saludos!
RT
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