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¡Peligro! Marihuana a la vista… February 20, 2008

Posted by raultarela in Uncategorized.
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Cada vez comprendo menos a muchos de mis congéneres, es decir a ciertos seres humanos. Como nunca antes, al menos no lo tengo registrado en mi memoria, escuché tantas veces llamar malo a cosas que verdaderamente son buenas; y en contrapartida, decir bueno a cosas que realmente son malas.

Dentro de esta segunda opción, se encuentran sin ninguna duda, conceptos que se vierten sobre este psicofármaco tan popular cuyo nombre es marihuana. ¿Quién no ha escuchado manifestar en alguna ocasión?, que la marihuana es algo completamente inocuo e inofensivo.

Es más, incluso atribuyéndolo cualidades médicas / medicinales curativas. Si, es cierto que se están realizando estudios de laboratorio con el fin de poder determinar la posible utilización de ciertas, no todas, propiedades de esta droga, pensando en el tratamiento de ciertas patologías. Pero claro, se debe tener en cuenta, que aun cuando se llegue a feliz término con estas propuestas, nunca será igual consumir una medicina aprobada y posteriormente recetada por un profesional, que intoxicarse sin sentido por un uso inapropiado del elemento químico.

La “marihuana o hierba” son las hojas secas, e inclusive pequeños tallos de la “cannabis sativa”. Como parte ampliatoria e informativa, podemos decir, que 3,400 A.C. de acuerdo a evidencias históricas, ya se utilizaba esta droga, especialmente en el área de servicios religiosos, por su condición de producir visiones.

Cuanto desconocimiento de la verdad o quizás cuanta mala intención, creada esta última por intereses de índole “comercial”. La marihuana es una droga altamente peligrosa. Su consumo no solo produce adicción, sino que puede afectar severamente al individuo que la utiliza, tanto en su salud física y como psíquica. Si hablamos de problemas físicos, debemos mencionar enfermedades graves en los pulmones al igual que en el sistema cardíaco, inconvenientes en sistema gástrico; presencia comprobada en cáncer de esófago, bucales y en zonas de la garganta. De hecho el cerebro es afectado fuertemente, produciendo inconvenientes de concentración o atención, pérdida de la memoria, pudiendo afectar la vista y alterando así, de la misma manera, los diferentes sentidos con los que contamos los seres humanos.

Además y como un ingrediente a ser tenido presente cuando se hable de los efectos negativos de este fármaco, no se puede ignorar, que en los último años se ha potencializado la “calidad” de la marihuana. Esta apreciación se puede hacer más comprensible, si por ejemplo se aclara, que su principio activo THC (Delta 9-tetrahidrocannabinol), a aumentado significativamente sus valores. Sin ir muy lejos, a fines de la década del cincuenta y principios de los años sesenta, del siglo que recientemente hemos dejado atrás, la droga muy especialmente de moda entre los llamados “hipiess”, tenía un valor en su principio activo que oscilaba entre el 3% y el 5% aproximadamente, para llegar a la actualidad con valores, en unos casos muy específicos, rondando entre el 40% y el 50%. Estas cifras finales se pueden llegar a encontrar en el aceite de hachis, el que se obtiene de la mezcla de la resina con distintitos disolventes como lo pueden ser el alcohol o la acetona entre otros. Además y como muestra de su nocividad, cabe mencionar que un cigarro de marihuana, equivale en su insalubridad a veinte cigarrillos de tabaco común.

Los efectos que se pueden observar a corto plazo y con dosis muy bajas, son sensaciones de bienestar, tranquilidad, aumento del apetito, mayor locuacidad, euforia, acompañado de congestión ocular y dificultades para procesos mentales complejos. Con el aumento de las dosis, también proporcionalmente van aumentando los efectos y los riesgos, hasta llegar a la sintomatología descrita unos párrafos atrás.

Deseo recomendar muy especialmente a los padres, que observen atentamente la conducta y el accionar de sus hijos, para descubrir, de ser posible en las primeras instancias el inicio del consumo de esta droga. Tengan en cuenta si hay risas sin sentido, aumento del apetito, enrojecimiento de los ojos, aliento fuerte, baja en sus notas escolares, aislamiento, falta de atención y concentración, cambios de conducta o carácter y otras sintomatologías similares. No se debe olvidar, que es preferible “equivocarse” por exceso de celo, que ignorar o pretender ignorar algo tan riesgoso como es el consumo de algún psicofármaco.

Por favor, no olvidemos, que la prevención es mucho más importante que los tratamientos para cuando el problema ya se hizo presente.

RT

 

Nota: Si deseas se desarrolle un tema específico, ya se relacionado con las adicciones a las drogas o conectado a problemas de familia, simplemente me puedes escribir a mi dirección personal de correo electrónico (raul@caminosnuevos.com).

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